martes, 3 de mayo de 2011

Evaluación de Escuelas Normales

Escuelas Normales, Educación Superior para Profesionales de la Educación.

Aún cuando no me puedo considerar con la experiencia suficiente para hacer una reflexión profunda de la educación normalista, si tengo el deseo de compartir unas impresiones que me han quedado después de impartir el seminario taller para hacer la autoevaluación en 11 estados de México y la evaluación de cuatro escuelas normales.

A lo largo de la evaluación de programas como Lic. en Matemáticas y Lic. en Física en el Comité de Ciencias Naturales y Exactas, me percaté de la impresión que se tiene de los Profesionales de la Educución con Lic. en Educación primaria o secundaria con especialidad en matemáticas es no favorable. Esto es simple, los académicos y alumnos de universidades consideran que los normalistas no están preparados adecuadamente para impartir o enseñar a los niños y adolescentes matemáticas. En una ocasión comentaron que los normalistas no saben realizar operaciones con fracciones (quebrados).

Cuando realizo las visitas de evaluación a las escuelas normales, me percato que tienen una sólida preparación pedagógica y es correcta su formación disciplinar, pero entonces, ¿por qué se tiene la idea de que no saben matemáticas?

La respuesta a la pregunta anterior la razono de la siguiente manera: el sistema externo a la escuela normal es lo que perjudica al egresado. ¿cómo es esto? sencillo, los alumnos normalistas se forman para un campo laboral, como puede ser educación preescolar, primaria, secundaria y en algunos casos con especilidad como enseñanza de la biología, matemáticas, educación física, entre otras. Presentan un examen que diseña Ceneval para poder ser asignados a un campo laboral y lo aprueban adecuandamente; ¿entonces cuál es el problema de los egresados? En la práctica, el sistema les asigna una plaza o campo de trabajo en alguna escuela, pero no necesariamente se le da acorde a su formación. Es decir, alumnos que estudiaron para impartir biología, se encuentran con horas asignadas para impartir educación física. Ahora imaginen a un estudiante que se formó en el área de biología enseñando matemáticas, por eso es que hay problemas.

La culpa no es en su totalidad de la formación, sino de la ubicación en el campo laboral que el mismo sitema asigna. Es como si un licenciado en física se dedicara a la administración de empresas, no dudo que con un poco de empeño podrá ser un buen administrador, pero no fue formado para ello.

Lo mismo pasa con los egresados de las escuelas normales, se tienen que esforzar y capacitarse por su cuenta en las disciplinas o materias que van a impartir; pero esto me lleva a otra duda, ¿para qué se les brinda la especialización si no se les respetará para la asignación de sus horas de trabajo? Es algo que debemos preguntar a los responsables en la toma de dichas decisiones.